Pasos de la receta
No es sencillo describir de manera breve en qué consiste esta receta de bacalao espiritual pero vamos a resumirlo diciendo que es una mezcla de bacalao cocido con un sofrito de ajo, cebolla y zanahoria aromatizado con laurel al que se le añade también pan remojado en leche y salsa bechamel. Después, toda esta mezcla se gratina en el horno con más bechamel y queso. El resultado es un plato súper rico, súper jugoso y súper apetecible (incluso para los que no sean muy amantes del bacalao). Por cierto, que por Internet circulan recetas de bacalao espiritual que incluyen patatas paja en la elaboración y obviamente que cada uno puede modificar y/o adaptar las recetas a su gusto pero lo cierto es que la receta tradicional portuguesa de bacalao espiritual no lleva patatas paja.
Para hacer esta receta de bacalao espiritual, tenemos que utilizar bacalao en salazón que podemos comprar ya desalado o bien, desalarlo nosotros en casa (en el buscador de la web encontrarás la receta sobre cómo desalar el bacalao).
Para esta receta podríamos usar tanto migas como lomo de bacalao pero a nosotros personalmente nos gusta mucho más cómo queda utilizando lomo de bacalao que es el vamos a usar para hacer esta receta portuguesa.
Vamos a cortar la cebolla en juliana y la zanahoria podemos rallarla con un rallador grueso o como hicimos nosotros, cortar tiras finitas con un pela patatas. Ponemos el pan duro cortado en trocitos en un bol, le añadimos la leche y lo dejamos a remojo hasta que el pan absorba toda la leche.
Lo primero que vamos a hacer es cocer el bacalao. Para ello, ponemos una cazuela con agua caliente a fuego fuerte y cuando el agua empiece a hervir, añadimos el bacalao y lo dejamos cocer a fuego medio durante unos 15 minutos (dependiendo del grosor del bacalao) o hasta que veamos que se empieza a separar en lascas. Después, lo retiramos de la cazuela y lo dejamos enfriar. Recordad que al utilizar bacalao desalado, no es necesario añadirle sal al cocerlo, ya que el bacalao desalado ya tiene su punto de sal.
Una vez se haya enfriado el bacalao, le retiramos la piel y las espinas, lo deshacemos en lascas pequeñas y lo reservamos.
Vamos también a dejar preparada la bechamel. Para ello, ponemos un cazo a fuego medio con la mantequilla y cuando se derrita totalmente la mantequilla, añadimos la harina. Mezclamos bien la harina con la mantequilla y la cocinamos 1 minuto. A continuación, añadimos la leche toda de golpe pero poco a poco y sin dejar de remover. Cocinamos durante unos 4-5 minutos hasta que la salsa vaya espesando y cogiendo la textura de bechamel. Añadimos sal, pimienta negra molida y un poco de nuez moscada. Mezclamos, cocinamos un minuto más y ya tenemos lista la salsa bechamel y la reservamos.
Y en este punto, ya podemos empezar con el cocinado del sofrito del bacalao espiritual. Para ello, ponemos una sartén o cazuela a fuego medio con el aceite de oliva y cuando el aceite esté caliente, añadimos el ajo picado finito y lo sofreímos unos instantes. A continuación, añadimos la cebolla, una pizca de sal, el laurel y dejamos cocinar la cebolla unos 6-7 minutos. Después, añadimos la zanahoria.
Mezclamos la zanahoria con el sofrito de cebolla y cocinamos unos 3-4 minutos hasta que la zanahoria esté blandita. Retiramos el laurel y añadimos el bacalao y mezclamos bien. Cocinamos el conjunto un par de minutos y añadimos el pan remojado en la leche.
Mezclamos bien el pan con el conjunto, cocinamos un par de minutos y añadimos la mitad de la salsa bechamel. Volvemos a mezclar para que todo se impregne bien con la bechamel y añadimos una pizca de pimienta negra molida y de nuez moscada. Mezclamos por última vez y ya podemos pasar a gratinar.
Ponemos la mezcla que acabamos de preparar en una fuente de horno (o en cazuelas individuales) y le añadimos por encima la otra mitad de la salsa bechamel. Después, espolvoreamos por encima el queso rallado y metemos la fuente en la parte alta del horno, con la función gratinador encendida a 200º C, durante unos 6-7 minutos o hasta que el queso esté doradito.
Y ya tenemos listo para disfrutar este delicioso bacalao espiritual típico de la Semana Santa de Portugal.
¿QUÉ OPINAS DE ESTA RECETA DE BACALAO ESPIRITUAL?
Y si te animas a preparar esta receta tradicional portuguesa, nos encantaría saber qué tal fue el resultado. Más abajo puedes compartir la receta o puntuarla.
Notas y recomendaciones para hacer bacalao espiritual
- Para gratinar, podemos usar cualquier queso que funda y gratine bien. Intentad escapar de los quesos que se venden ya rallados. El resultado será infinitamente mejor si rallamos o troceamos nosotros el queso en casa.
- Lo tradicional es hacer esta receta de bacalao espiritual con bacalao desalado, por lo que hay que tener en cuenta el tiempo necesario para desalarlo con antelación. Otra opción sería comprar bacalao del que venden ya desalado.
- Tendremos el cuenta el grosor del bacalao a la hora de calcular el tiempo de cocción, ya que cuanto más grueso, más tiempo necesitará. El truco para saber que el bacalao ya está listo es cuando veamos que las lascas se quieren empezar a separar.
- A la hora de hacer la bechamel, en lugar de usar solo leche, podríamos usar mitad leche y la otra mitad, agua de cocción del bacalao.